Por: Redacción
Washington, DC. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, restó importancia a una eventual renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al asegurar que el acuerdo comercial resulta más relevante para sus socios norteamericanos que para la economía estadounidense, en un momento clave para el proceso de revisión del pacto regional.
«México y Canadá nos necesitan. Nosotros no los necesitamos a ellos.
El acuerdo es importante para ellos.
Para nosotros no lo es», declaró Trump durante una entrevista con Fox News, al ser cuestionado sobre la posibilidad de actualizar el tratado comercial.
El mandatario también dejó entrever que no tiene interés en impulsar una renegociación del acuerdo al señalar que preferiría que Estados Unidos actuara con mayor independencia en materia comercial.
Incluso, al responder si buscaría modernizar el T-MEC, contestó:
«No me importa… la verdad es que no quiero hacerlo. Prefiero ser independiente».
Las declaraciones llegan en un contexto de creciente incertidumbre para los sectores productivos de América del Norte, ya que coinciden con el proceso de evaluación del tratado comercial que vincula a las tres economías más importantes de la región y que sostiene miles de millones de dólares en intercambio de mercancías cada año.
Durante julio, el Gobierno de Estados Unidos confirmó que no aplicará una extensión automática de la vigencia del T-MEC por un nuevo periodo de 16 años, como contemplaba el mecanismo del acuerdo.
En su lugar, optó por mantener un esquema de revisiones anuales, una decisión que ha generado preocupación entre inversionistas y empresas por la falta de certidumbre sobre el futuro del marco comercial.
Especialistas consideran que las revisiones periódicas podrían abrir la puerta a nuevas negociaciones sobre reglas de origen, inversión, cadenas de suministro y acceso a mercados, temas de especial interés para México y Canadá, cuyas economías mantienen una profunda integración con la estadounidense.
Las expresiones de Trump reavivan el debate sobre el rumbo que podría tomar la relación comercial en Norteamérica y anticipan que el futuro del T-MEC seguirá siendo uno de los asuntos estratégicos en la agenda económica y política de los tres países.



