Por Redacción
BUENOS AIRES, Argentina.- Lionel Messi y Nicolás Otamendi pusieron punto final a sus carreras con la Selección Argentina en una noche histórica en el Estadio Monumental, donde la Albiceleste derrotó 3-0 a Benín y despidió a dos de los grandes referentes de la generación campeona del mundo.
“Me voy en paz, dejé todo”, expresó Messi antes de su despedida, luego de más de dos décadas defendiendo la camiseta argentina y de completar una trayectoria que lo llevó de las derrotas y fuertes cuestionamientos a conquistar prácticamente todos los grandes títulos con su selección.
La despedida tuvo además un guion perfecto.
Otamendi abrió el marcador al inicio del segundo tiempo con una definición de volea tras un tiro de esquina ejecutado por Messi. Más tarde dejó el terreno de juego acompañado por una prolongada ovación.
Messi volvió a aparecer para asistir a Nico Paz en el segundo tanto y finalmente convirtió de penal el 3-0, anotando así el último gol de su carrera con Argentina.
El astro rosarino se despidió a los 39 años con 208 partidos y 126 goles, después de una trayectoria internacional iniciada en agosto de 2005 que lo convirtió en máximo goleador y jugador con más apariciones en la historia de la Albiceleste.
Otamendi, por su parte, cerró más de 15 años como uno de los principales referentes defensivos de Argentina y se marchó formando parte de la generación que terminó con décadas de frustraciones internacionales.
Juntos conquistaron la Copa América de 2021, que terminó con una sequía de 28 años sin títulos mayores; la Finalissima de 2022; la Copa del Mundo de Qatar 2022 y nuevamente la Copa América en 2024.
Más de 85 mil aficionados convirtieron el Monumental en una gigantesca ceremonia de despedida. En el minuto 10, el encuentro incluso se detuvo para que las tribunas rindieran homenaje al capitán argentino.
Messi no pudo contener las lágrimas durante el himno mientras era acompañado por sus hijos, en una de las imágenes más emotivas de una jornada en la que también estuvieron presentes integrantes de aquella histórica delegación campeona del mundo en Qatar.
Otamendi también recibió su último reconocimiento: gol, ovación y abrazo de sus compañeros antes de abandonar definitivamente el campo con la camiseta argentina.
Con el silbatazo final terminó mucho más que un partido.
Argentina despidió a dos campeones del mundo y cerró uno de los capítulos más exitosos de su historia.
La era de Messi y Otamendi llegó a su fin; sus nombres, en cambio, quedaron para siempre en la historia de la Albiceleste.



