Por: Dan Llamas
Foto: José Pablo Domínguez
Ciudad de México.- México enfrenta nuevamente el riesgo de un golpe a su aviación comercial.
En apenas un par de días de revisión, autoridades estadounidenses habrían detectado deficiencias en áreas sensibles de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), situación que podría poner bajo presión la permanencia del país en la Categoría 1 de seguridad aérea.
«Se encontraron problemas en procesos relacionados con la certificación del inglés aeronáutico, falta de personal debidamente capacitado y una cantidad importante de procedimientos administrativos pendientes de aclaración”, señalaron fuentes consultadas por Llamas Comunicación y conocedoras del proceso de revisión.
Cuatro fuentes vinculadas al sector coincidieron en que las observaciones realizadas por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés), alcanzan también procesos internos de la autoridad mexicana, donde habría áreas con hasta 90 por ciento de asuntos que requieren aclaraciones o solventación.
La situación enciende focos rojos porque México ya sufrió las consecuencias de perder la máxima calificación estadounidense y una nueva degradación tendría efectos inmediatos sobre la conectividad aérea entre ambos países.
De acuerdo con información recabada, hasta ahora la revisión estadounidense habría comprendido cinco anexos de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), relacionados, entre otros aspectos, con licencias al personal, aeropuertos y navegación aérea.
«Se sabe que solamente fueron revisados cinco anexos de la OACI, relacionados con temas como licencias, aeropuertos y navegación.
Después de analizar toda la información recopilada, la autoridad estadounidense emitirá sus recomendaciones”, explicó una de las fuentes consultadas.
El resultado adquiere especial relevancia porque cualquier deficiencia considerada estructural en la capacidad de supervisión de la AFAC podría convertirse en un factor para determinar si México mantiene los estándares internacionales exigidos por Estados Unidos.
Especialistas del sector advierten que una eventual degradación a Categoría 2 no sería solamente un problema administrativo para el Gobierno mexicano: impactaría directamente a las aerolíneas nacionales y podría alterar el equilibrio competitivo en uno de los mercados internacionales más importantes para México.
Para los pasajeros, el impacto podría traducirse en menores posibilidades de expansión de la oferta aérea, particularmente en momentos en que las compañías mexicanas buscan incrementar operaciones y abrir nuevos destinos hacia territorio estadounidense.
La Categoría 2 es asignada por la FAA cuando determina que la autoridad aeronáutica de un país no cumple con los estándares mínimos internacionales de supervisión establecidos por la OACI.
La degradación no significa necesariamente que las aerolíneas de ese país sean inseguras, sino que existen deficiencias en la capacidad de vigilancia y regulación de su autoridad.
Las consecuencias, sin embargo, son severas: las aerolíneas mexicanas podrían mantener los servicios existentes hacia Estados Unidos, pero enfrentarían restricciones para abrir nuevas rutas o incrementar frecuencias, además de limitaciones en determinados acuerdos de código compartido.
México conoce bien ese escenario. Hace cinco años perdió la Categoría 1 y permaneció durante más de dos años bajo Categoría 2, periodo durante el cual las compañías nacionales enfrentaron restricciones para expandirse en Estados Unidos.

Ahora, las primeras observaciones surgidas de la revisión vuelven a colocar a la AFAC bajo la lupa.
La decisión todavía no está tomada. La FAA deberá evaluar la información recopilada, formular observaciones y determinar el curso del proceso.
Pero la señal de advertencia ya está encendida: cualquier retroceso en la calificación de seguridad aérea mexicana tendría repercusiones que irían mucho más allá de las oficinas de la AFAC y golpearían directamente la competitividad, conectividad y expansión internacional de la aviación nacional.



