La monumental figura instalada en la Plaza Principal busca atraer visitantes del Valle de Texas y la región, mientras el municipio prepara actividades culturales para impulsar el turismo y la economía local.
Por Raúl S. Llamas
Retnosa, Tamaulipas.— La muerte llegó a Reynosa, pero esta vez vestida de gala, con traje típico tamaulipeco y una altura de 14.5 metros que ya roba miradas en la Plaza Principal, donde una gigantesca Catrina anuncia la llegada de las celebraciones del Día de Muertos.
La monumental figura, elaborada artesanalmente por artistas mexicanos, se ha convertido en un atractivo para las familias reynosenses y visitantes que comienzan a recorrer el corazón de la ciudad para admirar una de las representaciones más emblemáticas de las tradiciones mexicanas.
El alcalde Carlos Peña Ortiz informó que la instalación forma parte de una estrategia para fortalecer el turismo cultural, atraer visitantes de municipios vecinos y del Valle de Texas, además de generar una mayor derrama económica entre restaurantes, comercios y establecimientos de la Zona Centro.
La Catrina, que permanecerá instalada aproximadamente entre 20 y 30 días, está acompañada por cinco cráneos decorativos de 1.10 metros de altura, creando un escenario para fotografías y convivencia familiar.
Preparan más sorpresas para el Día de Muertos
Pero la celebración no terminará con la monumental figura.
Peña Ortiz adelantó que el Gobierno Municipal prepara una serie de actividades culturales y recreativas que tendrán como escenario la Zona Centro y el Recorrido Norestense, donde se busca reunir a las familias en torno a una de las tradiciones más representativas de México.
La programación será anunciada durante los próximos días y contempla eventos destinados a fortalecer la identidad cultural y promover la participación de visitantes nacionales y estadounidenses.
Con ello, las autoridades municipales pretenden aprovechar la cercanía con Texas para incrementar la afluencia turística y favorecer la actividad comercial durante las festividades.
Una Catrina con identidad tamaulipeca
Detrás de sus 14.5 metros de altura existe un trabajo artesanal y de ingeniería. La estructura fue construida con acero PTR, placa central y tubos de cuatro pulgadas, mientras que sus elementos decorativos fueron elaborados en fibra de vidrio.
Su vestuario, confeccionado con tela tipo gamuza, incorpora elementos de la indumentaria tradicional tamaulipeca, dando a la monumental figura una identidad regional.
El Día de Muertos, tradición mexicana reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, representa también una oportunidad para impulsar el turismo y preservar las expresiones culturales que distinguen al país.
Así, entre colores, cráneos y recuerdos, Reynosa comienza a prepararse para recibir a quienes celebran la vida recordando a quienes ya partieron.
Y en esta ocasión, la Catrina no pasa inadvertida: mide 14.5 metros, viste de Tamaulipas y tiene como escenario el corazón de la frontera.




