Por: Redacción
Nuevo Laredo, Tamaulipas.– El comercio internacional entre Nuevo Laredo y Laredo, Texas, contará a partir del próximo 5 de septiembre con una ventana adicional para movilizar mercancías, luego de acordarse un plan piloto que ampliará los horarios de operación durante los sábados en el Puente del Comercio Mundial, una medida que representa una alternativa favorable para transportistas, agentes aduanales y empresas de ambos lados de la frontera.
“Esta ampliación nos da mayor capacidad para distribuir las operaciones durante la semana, aprovechar mejor los sábados y ofrecer alternativas a las empresas que diariamente mueven su carga por Nuevo Laredo.
Es una medida positiva para el transporte y para todo el comercio de los Dos Laredos”, destacó Pedro Lozano Martínez, de Transportes Mega, al señalar la importancia operativa del acuerdo.
El esquema es resultado de varias semanas de coordinación y negociaciones entre autoridades y representantes del sector logístico de Nuevo Laredo y Laredo, Texas, con la participación de transportistas, agentes aduanales, la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP).
El horario habitual de lunes a viernes permanecerá sin modificaciones.
El cambio se concentrará exclusivamente en las operaciones sabatinas del Puente del Comercio Mundial.
Para importación, el cruce estará disponible de 8:00 de la mañana a 7:00 de la tarde, mientras que las operaciones de exportación funcionarán de 8:00 de la mañana a 6:00 de la tarde.
Para Pedro Lozano Martínez, contar con más horas disponibles durante el sábado permitirá al sector transportista organizar de mejor manera sus movimientos, aprovechar equipos y operadores y, particularmente, ofrecer a sus clientes una mayor flexibilidad para programar el cruce de mercancías.
La ampliación cobra especial relevancia por el peso que tiene Nuevo Laredo dentro de la cadena logística entre México y Estados Unidos. Una mayor capacidad operativa durante los fines de semana puede contribuir a distribuir el volumen de carga, disminuir presiones en determinados horarios y mantener en movimiento una infraestructura estratégica para el intercambio comercial entre ambos países.
El programa tendrá inicialmente una duración de tres meses, periodo durante el cual se realizarán evaluaciones para conocer su impacto en los cruces y determinar posibles ajustes.
La expectativa del sector es que los resultados permitan demostrar la utilidad de extender las ventanas de servicio y continuar construyendo esquemas coordinados entre México y Estados Unidos.
Para Nuevo Laredo y Laredo, Texas, la decisión representa un paso favorable en la búsqueda de mayor eficiencia logística y refrenda la importancia de la coordinación binacional para mantener competitivo al principal corredor terrestre del comercio exterior mexicano.



