Po: Fabián G.
Ciudad de México.— Enrique Inzunza Cázarez rompió con la bancada de Morena en el Senado, pero decidió mantenerse en su escaño como legislador sin grupo parlamentario, una salida que reduce la presión política sobre el oficialismo mientras le permite conservar su condición de senador y las protecciones constitucionales vinculadas al cargo.
“He tomado la decisión de separarme del grupo parlamentario de Morena, para ejercer mi cargo de Senador de la República de manera independiente”, informó Inzunza en la carta enviada al coordinador morenista Ignacio Mier Velazco.

La decisión llega después de semanas de creciente aislamiento político para el legislador sinaloense, señalado por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Inzunza ha rechazado las imputaciones y sostiene que hasta ahora no se han presentado pruebas que acrediten esas acusaciones.
Pero el movimiento tiene otra lectura dentro del tablero político: Inzunza abandona las siglas parlamentarias de Morena, no el Senado.
Ignacio Mier confirmó que desde el propio grupo parlamentario se planteó al sinaloense la posibilidad de solicitar licencia para enfrentar los señalamientos fuera de su posición legislativa. Inzunza no aceptó esa alternativa y optó por separarse de la bancada.
Con ello, Morena consigue marcar distancia política de uno de los personajes más cuestionados por la crisis sinaloense, mientras Inzunza conserva el mandato obtenido en las urnas y permanece dentro de la Cámara Alta.
La separación tampoco significa que mantenga intacta la estructura de poder que tenía dentro del bloque oficialista. Al quedar fuera de Morena perderá posiciones internas vinculadas a la bancada, entre ellas la presidencia de la Comisión de Estudios Legislativos.
El movimiento ocurre además en momentos de una profunda recomposición política en Sinaloa, después de la crisis alrededor de Rubén Rocha Moya y mientras Morena comienza a reorganizar sus cuadros rumbo a la elección estatal de 2027.
Desde la oposición, la permanencia de Inzunza en el Senado mantiene abierto el cuestionamiento sobre el fuero y la posibilidad de que enfrente las investigaciones sin protección constitucional.
Para sus críticos, abandonar Morena resulta insuficiente mientras conserve el escaño.
Inzunza, por su parte, sostiene que no existe fundamento jurídico para solicitar licencia y asegura que continuará ejerciendo su propia defensa frente a acusaciones que considera falsas.
Así, el senador sinaloense ejecutó una ruptura política sin abandonar el terreno institucional: Morena disminuye el costo de mantenerlo dentro de su bancada e Inzunza permanece en el Senado, ahora sin las siglas guindas, pero todavía con escaño y fuero.



