Por Redacción
MONTERREY, Nuevo León. — La ampliación del sistema Metrorrey entró en una etapa decisiva con el inicio de pruebas técnicas y operativas en las nuevas Líneas 4 y 6, donde el Gobierno de Nuevo León busca garantizar que la infraestructura, los trenes y los sistemas de control cumplan con los estándares de seguridad antes de recibir a los primeros pasajeros.
“La confiabilidad del sistema se construye y se verifica a lo largo de todo el proyecto: desde el cálculo de los materiales hasta la circulación en vía. El objetivo es asegurar que cada componente esté probado antes del primer viaje con pasajeros”, señala la información oficial sobre los procedimientos de inspección.

El proyecto contempla aproximadamente 34 kilómetros de infraestructura elevada, mediante tecnología de monorriel, que permitirá ampliar la conectividad entre Monterrey, Guadalupe y Apodaca, incluyendo el Aeropuerto Internacional de Monterrey.
Uno de los avances más importantes corresponde a las pruebas de circulación realizadas en la Línea 6, donde dos trenes operaron simultáneamente sobre sus respectivas trabes para evaluar su comportamiento dinámico, capacidad de aceleración, estabilidad y respuesta de los sistemas de frenado.
La construcción también representa un desafío de ingeniería. Tan solo en la Línea 6 se han instalado más de mil 300 trabes de concreto, cuya fabricación y montaje requieren controles de resistencia, estudios geotécnicos y supervisión estructural especializada.
En materia de infraestructura para usuarios, las 21 estaciones proyectadas incorporarán elevadores, escaleras eléctricas y mecanismos de accesibilidad universal, además de equipos de señalización y monitoreo para administrar la circulación de pasajeros.
Las autoridades estatales han establecido que la entrada en servicio será gradual y estará condicionada a los resultados de las pruebas integrales, por lo que la conclusión de las obras civiles no significará necesariamente su apertura inmediata.
Paralelamente, avanzan los trabajos de recuperación de espacios viales afectados por la construcción, particularmente en avenidas como Miguel Alemán y Constitución, donde se contempla la liberación progresiva de carriles para mejorar la circulación vehicular.
Una vez superados los procesos de validación, las nuevas líneas se integrarán a la red metropolitana de transporte, incluyendo las conexiones con Transmetro y el sistema de pago electrónico.
Con esta expansión, Nuevo León pretende fortalecer su capacidad de transporte público, reducir los tiempos de traslado y ofrecer una alternativa de movilidad para miles de habitantes de la zona metropolitana de Monterrey.
La prioridad, de acuerdo con el planteamiento estatal, será que cada tramo entre en funcionamiento únicamente cuando existan las condiciones técnicas necesarias para garantizar una operación segura y confiable.



