Por: Dan Llamas
Ciudad de México.— “Para México la prioridad es mantener la ventaja arancelaria sobre el resto de los países del mundo, la cual le ha permitido consolidarse como el mayor exportador hacia Estados Unidos”, ha reiterado el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, al iniciar la tercera ronda de negociaciones bilaterales para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Funcionarios de ambos países comenzaron este martes, en la Secretaría de Economía, una nueva etapa de conversaciones que se prolongará hasta el jueves 23 de julio.
En esta primera jornada participan equipos técnicos de México y de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
El objetivo de las reuniones es avanzar en la revisión del T-MEC, acuerdo comercial que entró en vigor el 1 de julio de 2020 con una vigencia inicial de 16 años, hasta 2036.
El tratado contempla una revisión cada seis años y, de no alcanzarse un consenso para extenderlo, permanecerá vigente hasta su fecha de expiración.
La postura del gobierno mexicano se centra en preservar las condiciones preferenciales que han permitido al país fortalecer su posición como principal socio comercial de Estados Unidos y mantener una ventaja competitiva frente a otras economías.
La semana pasada, el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, afirmó que las negociaciones «van bien» y calificó el diálogo como «bastante pragmático».
Sin embargo, adelantó que la administración estadounidense buscará incorporar mecanismos como aranceles o cuotas para reducir el déficit comercial que mantiene con México.
Durante los últimos 12 meses, de junio de 2025 a mayo de 2026, las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos alcanzaron los 558 mil millones de dólares, un crecimiento del ocho por ciento, mientras que las importaciones desde ese país sumaron 358 mil 900 millones de dólares, un incremento del siete por ciento.
Greer reconoció que para Estados Unidos resulta más conveniente importar productos mexicanos que mercancías provenientes de algunas economías asiáticas, aunque insistió en que Washington busca equilibrar la balanza comercial.
Actualmente, las autoridades aduaneras estadounidenses mantienen aranceles del 25 por ciento a productos mexicanos que no cumplen con las reglas del T-MEC por temas relacionados con fentanilo y migración; del 25 por ciento a vehículos ligeros —exceptuando el contenido estadounidense— y del 50 por ciento al acero, aluminio y cobre.
Asimismo, Canadá enfrenta tarifas del 35 por ciento en mercancías fuera del tratado.



