Por Fabián G.
Estados Unidos.– Una nueva alerta sanitaria encendió las señales de preocupación para productores y exportadores mexicanos, luego de que autoridades de Estados Unidos vincularan un brote multiestatal de salmonela con el consumo de chiles jalapeños frescos procedentes de México.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportaron que el brote acumula 345 personas enfermas y 36 hospitalizaciones en 27 estados de la Unión Americana, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance de la contaminación y retirar del mercado los productos involucrados.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades sanitarias este jueves 6 de agosto, las investigaciones epidemiológicas y de trazabilidad apuntan hacia jalapeños cultivados en campos de Sinaloa y posteriormente importados y distribuidos en Estados Unidos por la empresa Coast Citrus Distributors.
El caso comenzó a cobrar mayor notoriedad luego de que importantes cadenas de comida rápida y establecimientos especializados en comida mexicana adoptaron medidas preventivas para retirar los jalapeños de sus operaciones.

Entre ellas se encuentran Chipotle Mexican Grill y Qdoba, que modificaron el suministro del producto ante la investigación sanitaria.
Según los datos disponibles, Chipotle comenzó a cambiar de proveedor desde el pasado 20 de julio, mientras que Qdoba suspendió posteriormente el uso de jalapeños en sus barras de ingredientes como medida preventiva.
La situación genera preocupación no solamente entre consumidores estadounidenses, sino también entre productores mexicanos ante la posibilidad de que la alerta provoque afectaciones comerciales a las exportaciones de hortalizas.
Rogelio Martínez, productor de chile jalapeño en Sinaloa, consideró que un episodio sanitario de esta naturaleza puede terminar impactando a agricultores que cumplen con las normas establecidas para exportar sus productos.
“Nos cae como cubeta de agua fría. Nosotros trabajamos bajo estrictas normas de sanidad y exportación”, señaló.
El productor advirtió que todavía resulta necesario determinar en qué punto de la cadena pudo registrarse la contaminación, desde la producción hasta el transporte, almacenamiento o distribución.
“Tememos que las ventas se caigan y que se generalice la desconfianza hacia el campo mexicano”, agregó.
La alerta también comenzó a modificar los hábitos de algunos consumidores.
Sofía Gómez, mexicana residente en Dallas, Texas, señaló que decidió suspender temporalmente la compra de jalapeños después de conocer los reportes sobre el brote.
“Aquí uno está acostumbrado a comer con chile en todas las comidas, es parte de nuestra identidad”, comentó
La consumidora consideró preocupante que episodios relacionados con problemas dentro de las cadenas de suministro puedan terminar afectando la percepción de productos tradicionales mexicanos.
Ante el brote, las autoridades sanitarias recomendaron a restaurantes, distribuidores y consumidores revisar cuidadosamente sus inventarios y evitar vender, servir o consumir jalapeños pertenecientes específicamente a los lotes involucrados en la investigación.
La salmonelosis puede provocar diarrea, fiebre y cólicos abdominales, con síntomas que generalmente aparecen desde varias horas hasta algunos días después de consumir alimentos contaminados.
Las autoridades recomendaron prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados, debido a que presentan un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
Mientras continúa la investigación en Estados Unidos, productores mexicanos permanecen atentos al desarrollo de la alerta y, particularmente, a cualquier decisión que pudiera endurecer los controles sanitarios o comerciales sobre las exportaciones agrícolas procedentes de México.
El reto ahora será determinar con precisión dónde ocurrió la contaminación y evitar que un problema relacionado con lotes específicos termine colocando bajo sospecha a toda la producción mexicana de jalapeño.



