Por Redacción
Bruselas, Bélgica.— La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) respaldó el acuerdo de seguridad alcanzado entre Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia, al considerar que contribuirá a fortalecer la estabilidad y cooperación en el Ártico y el Atlántico Norte, dos zonas que han adquirido creciente relevancia estratégica.
“El acuerdo ayudará a promover la seguridad, la estabilidad y la cooperación en esta región vital”, señaló un portavoz de la Alianza Atlántica, después de conocerse el entendimiento que permitirá ampliar la presencia militar estadounidense en territorio groenlandés.
El pacto, cuya firma está prevista durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, fue resultado de meses de negociaciones entre Washington, Copenhague y Nuuk, en medio de las diferencias surgidas por el interés del presidente estadounidense Donald Trump en incrementar el control estratégico de Estados Unidos sobre la isla.
Dinamarca y el gobierno autónomo de Groenlandia han puntualizado que el entendimiento no modifica la soberanía sobre el territorio ni el derecho de los groenlandeses a la autodeterminación. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, sostuvo que el acuerdo reconoce la soberanía e integridad territorial del Reino de Dinamarca.
El nuevo esquema permitirá a Estados Unidos ampliar sus capacidades militares en Groenlandia, donde actualmente opera la Base Espacial Pituffik, instalación utilizada para tareas de alerta de misiles, defensa y vigilancia espacial. También contempla impedir que países ajenos a la OTAN establezcan bases militares y restringir inversiones consideradas sensibles provenientes de adversarios de Washington.
El acuerdo se apoya en la relación de defensa que Estados Unidos y Dinamarca mantienen desde 1951, actualizada posteriormente en 2004, pero incorpora directamente a Groenlandia dentro del nuevo entendimiento de seguridad.
La importancia militar del territorio ha aumentado ante la apertura progresiva de rutas marítimas en el Ártico, su posición entre América del Norte y Europa y la existencia de importantes depósitos minerales.
Washington también busca impedir que Rusia o China desarrollen infraestructura militar o posiciones estratégicas en la isla. Sin embargo, varios detalles del pacto todavía no han sido publicados oficialmente, por lo que el alcance jurídico preciso de algunas disposiciones permanece pendiente de conocerse.
El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, manifestó su respaldo al entendimiento, aunque señaló que las partes se encuentran cerca de concluir formalmente el acuerdo. Dinamarca también ha advertido que todavía será necesaria la intervención de los parlamentos danés y groenlandés para su entrada en vigor.
La posición de la OTAN coloca al pacto dentro de una estrategia más amplia para fortalecer su flanco norte, donde el control de rutas marítimas, los sistemas de alerta temprana y la vigilancia aérea y espacial han adquirido mayor peso dentro de la arquitectura defensiva de la alianza.
Con el acuerdo, Groenlandia conserva su actual condición política dentro del Reino de Dinamarca, mientras Estados Unidos obtiene mayores garantías para desarrollar su presencia de seguridad en uno de los puntos geográficos más sensibles del Ártico.


