Por Redacción
WASHINGTON, D.C. — Agentes federales de inmigración de Estados Unidos han ampliado sus operativos y recurrido a nuevas tácticas para incrementar las detenciones de migrantes, una estrategia que llevó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a registrar en julio su mayor número mensual de arrestos durante la actual Administración del presidente Donald Trump.
“Cumplir con alguna cuota de arrestos arbitraria no necesariamente sirve a este propósito más amplio de deportar a un mayor número de personas, así que hay una desconexión sobre cuál es realmente la misión”, advirtió Colleen Putzel-Kavanaugh, analista asociada de políticas del Migration Policy Institute.
De acuerdo con cifras proporcionadas por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a Stateline, alrededor de 51 mil inmigrantes fueron arrestados durante julio, frente a aproximadamente 43 mil registrados en junio.
El incremento representa cerca de 8 mil detenciones adicionales en un mes y coloca a julio como el periodo de mayor actividad de ICE desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Sin embargo, pese al aumento de los operativos, la agencia todavía se mantiene por debajo de la meta planteada por la Administración Trump de alcanzar 2 mil arrestos diarios.
Operativos llegan a aeropuertos y espacios públicos.
La presión para incrementar las cifras ha llevado a los agentes federales a modificar su estrategia y extender su presencia hacia lugares poco habituales.
Los operativos han incluido desde detenciones de académicos en aeropuertos hasta la instalación de un retén en un concurrido arroyo localizado dentro de un Bosque Nacional.
El DHS informó que durante julio fueron detenidas diariamente entre 20 y 40 personas en aeropuertos estadounidenses, principalmente pasajeros identificados con visas vencidas.
Entre los casos reportados por medios estadounidenses se encuentra el de una investigadora camerunesa vinculada con la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, quien era becaria Fulbright.
También fue detenido un instructor etíope de la Universidad de Maryland cuando regresaba de una conferencia en la que había recibido un reconocimiento como Maestro del Año.
Cuestionan el perfil de los detenidos
Especialistas y organizaciones defensoras de migrantes han puesto bajo escrutinio la estrategia debido a que parte de las personas detenidas no cuentan con antecedentes penales.
Putzel-Kavanaugh señaló que algunos extranjeros se encuentran en una especie de “zona gris” migratoria, como ocurre con quienes tienen una visa vencida mientras tramitan un nuevo estatus legal.
La especialista consideró que ese perfil contrasta con el discurso de la Administración Trump de concentrar sus acciones en delincuentes y migrantes considerados de alta peligrosidad.
“El enfoque está tan puesto en las cifras de arrestos que la misión le parece un poco confusa al público en general”, sostuvo.
Además, un mayor número de detenciones no significa necesariamente que aumenten en la misma proporción las deportaciones, debido a los procesos administrativos y judiciales que pueden enfrentar los migrantes antes de ser expulsados del país.
El DHS no proporcionó un desglose de las 51 mil detenciones de julio por estado, por lo que hasta ahora se desconoce en qué regiones se concentró el incremento de los operativos.
Ante la intensificación de las acciones en aeropuertos, defensores de inmigrantes recomendaron a las personas que tengan visas vencidas evitar viajes sin consultar previamente con un abogado especializado en asuntos migratorios.



