Por Redacción
MILWAUKEE, Wisconsin.— Hace apenas siete meses compartían vestidor defendiendo los colores de México en el Clásico Mundial de Beisbol.
Ahora, Jonathan Aranda, Joey Ortiz y Jojo Romero tienen la mirada puesta en el trofeo más codiciado de las Grandes Ligas: el campeonato de la Serie Mundial.
Los tres peloteros representan el talento mexicano que ha logrado abrirse camino en el mejor beisbol del mundo, convirtiendo su participación en el Clásico de Otoño en un motivo de orgullo para los aficionados nacionales.
Jonathan Aranda, originario de Tijuana, Baja California, ha destacado con los Rays de Tampa Bay gracias a su poder ofensivo.
Durante la temporada regular registró un promedio de bateo de .274, conectó 22 cuadrangulares y produjo 92 carreras, cifras que lo colocaron entre los elementos importantes de su organización.
Por su parte, Joey Ortiz y Jojo Romero han defendido los colores de los Cerveceros de Milwaukee, aportando seguridad defensiva y solidez desde el montículo, respectivamente.
Ortiz se ha distinguido por su capacidad para responder en momentos importantes, mientras que Romero, relevista zurdo, ha demostrado su efectividad frente a bateadores de alto nivel.
La presencia de estos tres jugadores vuelve a colocar al beisbol mexicano en el escaparate internacional, reflejando el crecimiento de una generación que ha encontrado oportunidades para destacar en las Grandes Ligas.
De compañeros en la Selección Mexicana a protagonistas de una misma historia, Aranda, Ortiz y Romero simbolizan el alcance del talento tricolor en el llamado rey de los deportes.
Para la afición mexicana, ver a sus representantes competir por el Trofeo del Comisionado constituye un motivo especial de celebración, independientemente del equipo que termine levantando el campeonato.




