Por: Fabian G.
La carrera de Javier «Chicharito» Hernández ha escrito un nuevo y sorpresivo capítulo. Tras meses de incertidumbre, especulaciones en redes sociales y un periodo de pausa que muchos interpretaban como la antesala del retiro definitivo, el máximo goleador histórico de la Selección Mexicana ha confirmado su regreso oficial a los terrenos de juego.
Sin embargo, el anuncio no vino exento de polémica. Durante su presentación oficial como nuevo jugador del Atlético Dallas de la USL Championship, el delantero tapatío abrió su corazón y confesó que su segunda etapa con las Chivas Rayadas del Guadalajara dejó heridas profundas en su carrera, al grado de hacerle perder por completo el amor y el deseo de pisar una cancha de futbol.
«Terminé en Guadalajara sin ganas de querer jugar futbol»
El paso de Hernández por el «Rebaño Sagrado» generó enormes expectativas desde su repatriación.

No obstante, entre lesiones, altibajos futbolísticos y una presión mediática asfixiante que culminó con una dolorosa eliminación en el Apertura 2025, la relación se fracturó internamente.
Durante su conferencia de prensa de presentación en Estados Unidos, el atacante de 38 años fue tajante al describir lo que vivió en Verde Valle:
«Me han devuelto las ganas de jugar fútbol. Así de claro, si me tomé el año sabático fue porque ya no quería jugar y estaba pensando si me iba a retirar o no, pero era porque así terminé en Guadalajara, sin ganas de querer jugar futbol.»
Hernández reconoció que el desgaste mental fue tal que contempló colgar los botines, alejándose de la disciplina deportiva durante varios meses para sanar el entorno emocional.
Aunque reconoció el cariño incondicional de la afición rojiblanca, dejó entrever que el trato interno en la institución estuvo lejos de ser el ideal, marcando un contraste radical con la calidez que ahora percibe en su nuevo club norteamericano.
Redes sociales e internet: El pulso de la afición
Las declaraciones del exjugador del Real Madrid y Manchester United no tardaron en encender las plataformas digitales como X (antes Twitter) e Instagram. La comunidad futbolera se dividió inmediatamente en dos posturas muy marcadas:
- Los críticos: Un sector importante de seguidores y analistas deportivos tacharon las palabras de Hernández de «malagradecidas», argumentando que Chivas lo recibió con bombo y platillo como una leyenda, respaldándolo económicamente a pesar de su bajo rendimiento y escasa cuota goleadora en esta última etapa (41 partidos y 4 goles).
- Los defensores: Por otro lado, sus seguidores respaldaron su derecho a expresar la salud mental y el desgaste emocional que sufren los atletas de alto rendimiento bajo la lupa implacable de la Liga MX.
La voz de la tribuna: ¿Qué opinan los Chivahermanos?
Para entender cómo caló esta bomba informativa entre los fieles seguidores del equipo rojiblanco, conversamos con Rodrigo «El Rorro» Morales, un ferviente aficionado de Chivas de 34 años, radicado en Zapopan y abonado del Estadio Akron.
«A mí me dolió escuchar eso, la verdad. Todos los aficionados esperábamos que Chicharito viniera a retirarse siendo campeón y marcando diferencia, no tirándole al club de esa manera», comparte Rodrigo con un dejo de decepción.
«Se entiende que el vestidor o la directiva a veces son pesados, pero él sabía perfectamente la exigencia de portar esta playera.
Decir que perdió las ganas de jugar por culpa de su paso aquí suena a excusa cuando las lesiones y su nivel ya no le daban para la Primera División.
De todos modos, que le vaya bien en Dallas; Chivas está por encima de cualquier jugador».
El reto del renacer en el Atlético Dallas
Con este fichaje confirmado de cara a la estructura de la USL Championship, Javier Hernández buscará demostrar que aún le queda fútbol en los botines. Lejos de los reflectores agobiantes del fútbol mexicano, el veterano delantero encontró en la franquicia texana el refugio ideal para sacudirse los fantasmas del retiro, recuperar la sonrisa y escribir los últimos párrafos de su longeva carrera profesional.



