Por: América Salinas
Piedras Negras, Coahuila.— El empresario Rubén Garibay, originario de Nuevo Laredo, Tamaulipas, y quien consolidó su trayectoria empresarial en Laredo, Texas, impulsa el proyecto Puerto Verde Global Trade Bridge, una iniciativa que contempla la construcción de un puente internacional de carga, un puente ferroviario y un moderno complejo aduanero para fortalecer el comercio entre México y Estados Unidos.
«Puerto Verde representa una nueva visión para la infraestructura logística de la frontera y busca convertirse en un corredor estratégico para el comercio internacional de América del Norte», señalan los promotores de la iniciativa al destacar el alcance del proyecto.
La propuesta contempla un puente comercial de seis carriles exclusivos para transporte de carga sobre el río Bravo, además de un cruce ferroviario y recintos aduaneros en ambos lados de la frontera, ubicados al norte de Eagle Pass, Texas, y frente a Piedras Negras, Coahuila.
La infraestructura está diseñada para facilitar el movimiento de mercancías y responder al crecimiento del intercambio comercial derivado del T-MEC.

El desarrollo forma parte de un corredor logístico de largo alcance que busca conectar el sur de Texas con Canadá mediante una red de transporte carretero y ferroviario, ofreciendo una nueva alternativa para el traslado de mercancías entre México, Estados Unidos y el mercado norteamericano.
Garibay nació en Nuevo Laredo, aunque desde temprana edad desarrolló su carrera empresarial en Laredo, Texas, donde cursó Ingeniería Mecánica en la Universidad de Texas en San Antonio.
Durante sus años universitarios inició su actividad en la industria automotriz como técnico especializado, experiencia que posteriormente dio paso a su faceta como empresario.
En 1991 fundó A-1 Auto Stop, empresa que con el tiempo se consolidó entre los principales talleres de reparación automotriz de Laredo.
A partir de ese éxito diversificó sus inversiones y desarrolló negocios tanto en Estados Unidos como en México.
El proyecto Puerto Verde también contempla infraestructura complementaria para operaciones aduaneras, patios de maniobras, conexiones ferroviarias y servicios logísticos especializados, con el propósito de incrementar la capacidad operativa del comercio transfronterizo y atender la demanda futura del transporte de carga.

Actualmente, la iniciativa continúa su proceso de planeación y gestión de autorizaciones, perfilándose como uno de los proyectos privados de infraestructura fronteriza de mayor dimensión en la región, encabezado por un empresario neolaredense que ha desarrollado una amplia trayectoria de negocios a ambos lados de la frontera.



