Por Redacción
West Palm Beach, Florida. — La posibilidad de que un Learjet 60 perdiera componentes estructurales antes de estrellarse en Florida abrió una nueva línea de investigación sobre el accidente aéreo que dejó nueve personas muertas el domingo. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB) confirmó que existen indicios de desprendimiento de partes de la aeronave durante su descenso, mientras los investigadores trabajan para reconstruir los últimos segundos del vuelo.
La NTSB informó que la aeronave atravesaba condiciones meteorológicas adversas cuando se produjo la emergencia. Los pilotos habían reportado formación de hielo y turbulencia moderada a 35 mil pies de altitud, antes de solicitar autorización para ascender a 37 mil pies. Menos de 30 segundos después, la tripulación notificó una pérdida acelerada de altitud y declaró emergencia.

El avión accidentado era un Bombardier Learjet 60, matrícula N722BD, fabricado en 2004, con número de serie 60-271. Era operado por Aurora Aviation, bajo el nombre comercial Upper Jet, y estaba registrado a nombre de LR60271 LLC, una compañía constituida en Delaware.
La aeronave había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, Texas, a las 09:37 horas, tiempo del centro de Estados Unidos, con destino al Aeropuerto de North Eleuthera, en Bahamas.
A bordo viajaban nueve personas: dos integrantes de la tripulación y siete pasajeros. Todos fallecieron.
Entre las víctimas fueron identificados el piloto Jeff Gregory, de 55 años; la copiloto Nathalia Filgueiras, de 20; el empresario tecnológico Adam Robinson, su esposa Helen Sharp y sus hijos Emma y Charlie. También murieron Rachael Reed, Charmi Fehr y Anita Maria Cetina.
Uno de los datos más relevantes de la investigación corresponde a la velocidad vertical registrada durante la emergencia.
De acuerdo con información de Flightradar24, el Learjet pasó de un descenso inicial de 8 mil pies por minuto a velocidades superiores a los 32 mil pies por minuto, equivalentes aproximadamente a 9 mil 754 metros por minuto.
El último registro de seguimiento situó a la aeronave a 8 mil 750 pies de altitud, a las 12:49:22 horas, tiempo de Florida, segundos antes de perderse la señal.
Durante las comunicaciones con el control de tránsito aéreo, la tripulación informó que experimentaba una condición de sobrevelocidad, conocida técnicamente como overspeed, mientras la aeronave descendía sin control.
Los investigadores también analizan información meteorológica que apunta a la presencia de una célula de tormenta en la trayectoria del Learjet. La temperatura exterior reportada por los pilotos era de 47 grados Celsius bajo cero.
El impacto ocurrió aproximadamente a las 12:50 horas del domingo, cerca de Military Trail y 10th Avenue North, en el condado de Palm Beach.
La aeronave cayó prácticamente en posición vertical, provocó una explosión y dejó un cráter de grandes dimensiones. Los equipos de emergencia localizaron restos dispersos alrededor del lugar del accidente.
La NTSB confirmó además que una persona que se encontraba en tierra resultó lesionada, mientras residentes de aproximadamente 80 viviendas móviles permanecen desplazados por las labores de investigación y recuperación de restos.
Entre las prioridades de los investigadores se encuentra localizar y recuperar la grabadora de voz de cabina, conocida como CVR, que podría aportar información determinante sobre las acciones de los pilotos y las condiciones que enfrentaron.
La investigación está registrada oficialmente bajo el expediente ERA27MA026 y contempla el análisis de comunicaciones, información meteorológica, trayectoria de vuelo, mantenimiento y posibles desprendimientos estructurales.
Aunque los primeros indicios apuntan a una secuencia de condiciones meteorológicas adversas, pérdida de control y descenso a velocidad extrema, la NTSB advirtió que todavía no existe una causa probable determinada.
El accidente se perfila como uno de los más graves de la aviación ejecutiva estadounidense durante 2026 y mantiene bajo escrutinio las circunstancias que llevaron a un Learjet 60 a perder el control en cuestión de segundos.



