Por Fabián G.
Ciudad de México.— La posible integración de Viva Aerobus y Volaris, las dos principales aerolíneas mexicanas de bajo costo, podría transformar radicalmente la competencia aérea nacional, al concentrar aproximadamente el 73 por ciento del mercado doméstico bajo una nueva estructura corporativa denominada Grupo Más Vuelos.
De acuerdo con información sobre el proceso regulatorio, la operación buscaría obtener una resolución de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) antes de finalizar 2026. Sin embargo, la autorización definitiva y las condiciones que eventualmente impondría la autoridad permanecen pendientes de confirmación oficial.
La concentración dejaría, según las estimaciones difundidas, a Aeroméxico con una participación cercana al 22 por ciento, mientras que el cinco por ciento restante correspondería a otras compañías, incluida Mexicana de Aviación.
Uno de los principales desafíos para la autoridad antimonopolio será determinar si la consolidación financiera y operativa de ambas empresas representa beneficios suficientes para compensar los riesgos de una menor competencia.
Entre las posibles medidas regulatorias mencionadas se encuentran mecanismos para proteger las tarifas económicas, preservar fuentes de empleo y mantener la conectividad en rutas donde actualmente compiten ambas aerolíneas.
También se plantea fortalecer las operaciones en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y en la terminal de Tulum, aunque estos compromisos no han sido anunciados oficialmente como condiciones de autorización.
Otro punto sensible sería la coincidencia de operaciones en 85 rutas, particularmente en aquellas donde la integración pudiera reducir significativamente las alternativas disponibles para los pasajeros.
Desde la perspectiva financiera, la creación de un grupo encabezado por Roberto Alcántara permitiría aprovechar economías de escala, optimizar recursos y enfrentar los elevados costos de mantenimiento derivados de los problemas de disponibilidad de motores y componentes aeronáuticos.
No obstante, especialistas del sector advierten que una participación de mercado tan elevada podría traducirse en menor presión competitiva sobre las tarifas y frecuencias, especialmente en aeropuertos donde existen pocas alternativas de transporte aéreo.
El antecedente histórico se remonta a 2007, cuando las autoridades mexicanas rechazaron la integración de Aeroméxico y Mexicana de Aviación por sus posibles efectos negativos sobre la competencia.
La eventual resolución sobre Viva y Volaris será determinante para el futuro de la aviación comercial mexicana, particularmente en materia de precios, conectividad regional y opciones para millones de pasajeros.
Hasta que exista una resolución pública de la CNA, la aprobación de la operación y sus eventuales condiciones deben considerarse escenarios sujetos a confirmación.



