Combina Zócalo Fervor Patrio y Debate por Gasto Durante Aniversario de la Independencia

16 Sep 2026 | Nacional

Por: Fabián G.

Ciudad de México.— Entre banderas, sombreros, música norteña y una multitud vestida de verde, blanco y rojo, más de 300 mil personas abarrotaron el Zócalo capitalino para conmemorar la noche del 15 de septiembre el 216 aniversario del inicio de la Independencia de México.

«Venir al Zócalo es una tradición de cada año con mi familia. Se siente muy bonito ver a una mujer encabezar el protocolo acompañada de las cadetes”, expresó Mariana Reyes, de 42 años y residente de Iztapalapa, quien también reconoció que existe discusión sobre los recursos destinados a este tipo de celebraciones.

La cifra de asistencia fue reportada por el Gobierno de la Ciudad de México, que informó saldo blanco al término de una jornada en la que el grupo Intocable fue el principal atractivo musical previo y posterior a la ceremonia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

La celebración comenzó desde horas antes con la llegada de miles de familias al Centro Histórico. Intocable subió al escenario como parte de un programa que también incluyó a José Alfredo Jiménez Medel, Legado de Grandeza y los ganadores del concurso México Canta.

Ceremonia con protagonismo femenino

Uno de los momentos centrales de la noche ocurrió en Palacio Nacional, cuando Sheinbaum recibió la Bandera Nacional antes de dirigirse al balcón principal para pronunciar la tradicional arenga.

La ceremonia tuvo un marcado protagonismo femenino: la escolta encargada del Lábaro Patrio estuvo integrada por mujeres, mientras la presidenta incorporó en su arenga referencias a mujeres de la Independencia, pueblos indígenas, afromexicanos y mexicanos migrantes.

Posteriormente hizo sonar la campana y ondeó la Bandera Nacional ante una Plaza de la Constitución completamente ocupada por los asistentes.

El festejo representó el segundo Grito de Independencia encabezado por Sheinbaum desde Palacio Nacional.
Seguridad rodea la celebración

La concentración estuvo acompañada por un amplio dispositivo de seguridad.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegó 13 mil 107 policías en las 16 alcaldías de la capital durante los festejos patrios, además de mil 436 unidades, 46 motocicletas, ambulancias, grúas y un helicóptero Cóndor.

En el primer cuadro de la ciudad se establecieron tres cinturones de seguridad con aproximadamente 3 mil 500 elementos para controlar accesos y mantener vigilancia alrededor del Zócalo.

Festejo también mueve al comercio

Para comerciantes establecidos y ambulantes del Centro Histórico, la celebración significó una oportunidad para incrementar las ventas de banderas, sombreros, cornetas, alimentos y artículos alusivos a las fiestas patrias.

«A nosotros esta fecha nos da un respiro. Las ventas de cornetas, banderas y sombreros no habían estado tan fuertes en meses pasados”, señaló José Luis Mendoza, comerciante de artículos patrios.

El vendedor consideró que los conciertos multitudinarios atraen consumidores y generan una derrama que alcanza al comercio popular, aunque pidió mayores facilidades para trabajar durante los dispositivos de seguridad.

Del Grito al debate en redes

Mientras el Zócalo celebraba, en redes sociales la conversación tomó otro rumbo.

Publicaciones bajo etiquetas relacionadas con el Grito de 2026 contrastaron el carácter gratuito de los espectáculos públicos con cuestionamientos sobre el gasto destinado a conciertos, producción, pirotecnia y actividades de las fiestas patrias.

Con los aumentos de la canasta básica no estamos para gastar millones en artistas en el Zócalo, ese dinero debió ir a hospitales”, escribió un usuario de X.

En sentido contrario, otra internauta defendió la realización de espectáculos públicos: “Celebrar la independencia con cultura y música pública es un derecho, el Zócalo de todos volvió a vibrar”.

Las opiniones reflejaron dos caras de una misma noche: por un lado, el arraigo de una celebración que cada año moviliza a miles de familias y, por otro, el debate sobre las prioridades del gasto público.

Mariana Reyes resumió desde la plaza esa dualidad.

«Entiendo que la situación económica es difícil y a veces parece excesivo lo que se paga por los conciertos, pero también la gente trabajadora necesita este tipo de eventos gratuitos para distraerse”, comentó.

La noche terminó con música, celebración y el desalojo paulatino de la Plaza de la Constitución.

El Zócalo volvió así a convertirse en el epicentro de las fiestas patrias: una multitud celebrando la Independencia y, al mismo tiempo, una conversación pública sobre cuánto debe gastar el Estado para organizar una de las noches de mayor simbolismo nacional.

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