Por: Redacción
Washington, D.C.— La geopolítica abrió un nuevo frente en la cartografía digital. Google comenzó a mostrar en Google Maps el nombre “Lago América” en sustitución de lago Ontario para los usuarios ubicados en Estados Unidos, después de que el presidente Donald Trump ordenara oficialmente el cambio de denominación del cuerpo de agua compartido con Canadá.
«El presidente Trump puede llamarlo como quiera, pero les aseguro que el resto del mundo y los canadienses siempre lo llamaremos lago Ontario, ahora y siempre”, respondió el premier de Ontario, Doug Ford, al rechazar una modificación que ha escalado de una disputa nominal a otro punto de fricción entre Washington y Ottawa.

Trump firmó el 27 de agosto una orden ejecutiva que instruye al Departamento del Interior y al Board on Geographic Names a incorporar “Lake America” al Geographic Names Information System y utilizar esa denominación en mapas, documentos y comunicaciones del gobierno federal estadounidense.
Google decidió seguir la nomenclatura oficial estadounidense, pero aplicó una fórmula diferenciada según la ubicación del usuario: en Estados Unidos aparece “Lake America”; en Canadá permanece “Lake Ontario”, mientras que en otros países se muestran ambas denominaciones.
La decisión, sin embargo, no modifica la soberanía ni obliga a Canadá a reconocer el nuevo nombre. El lago forma parte de la frontera internacional entre ambos países y la orden de Trump únicamente puede establecer la denominación utilizada por las instituciones federales de Estados Unidos.
El episodio recuerda la decisión adoptada por Trump al inicio de su segundo mandato para denominar “Golfo de América” al Golfo de México dentro de la nomenclatura oficial estadounidense, modificación que Google Maps también terminó reflejando para sus usuarios en Estados Unidos.
La controversia ocurre además en medio de una fuerte disputa comercial entre Washington y Ottawa. Las negociaciones entre ambos gobiernos se deterioraron y Estados Unidos impuso aranceles de 50 por ciento sobre alrededor de 20 mil millones de dólares en productos canadienses, provocando represalias comerciales de Canadá.
Más allá del pulso diplomático, la decisión abre otro debate: el poder que tienen las grandes plataformas tecnológicas para construir una geografía distinta dependiendo del lugar desde donde se consulta una pantalla.
Google Maps deja así de ofrecer un nombre universal para uno de los Grandes Lagos. Un usuario estadounidense observa “Lago América”; uno canadiense continúa navegando frente al lago Ontario y, desde otros puntos del planeta, pueden convivir las dos denominaciones.
El mapa es el mismo. La frontera también. Lo que ahora cambia, dependiendo de qué lado de ella se abra Google Maps, es el nombre.



