Por: Fabián G.
Ciudad de México.- La propuesta de implementar un esquema de «un voto por familia o por casa», planteada por Javier Albarrán, militante del PAN en el Estado de México, provocó una fuerte controversia en redes sociales y generó un amplio rechazo por parte de actores políticos, organizaciones civiles y usuarios de plataformas digitales, quienes consideraron que la idea representa un retroceso para los derechos democráticos.
«Disfrazar de ‘valores familiares’ la restricción de derechos cívicos solo refleja un profundo desprecio y autoritarismo hacia la ciudadanía y las libertades conquistadas», afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum al referirse al tema durante su conferencia matutina.
La polémica comenzó luego de que Albarrán sugiriera que un solo integrante del hogar emitiera el sufragio en representación de toda la familia, bajo el argumento de que esa persona tendría la responsabilidad de tomar decisiones relacionadas con la salud, la educación y el bienestar familiar.

Las declaraciones desataron un intenso debate en redes sociales, donde numerosos usuarios compararon la propuesta con corrientes ultraconservadoras promovidas en Estados Unidos bajo el concepto de Household Voting, modelo que ha sido impulsado por algunos grupos conservadores y que plantea concentrar la decisión electoral del hogar en un solo integrante.
La reacción también llegó desde el interior del Partido Acción Nacional. La senadora Kenia López Rabadán calificó la propuesta como «absurda, ridícula, ofensiva e indignante», mientras que Magui Fisher, secretaria de Formación y Capacitación del PAN, pidió que el militante enfrente sanciones e incluso planteó su eventual expulsión del partido.
Colectivos feministas y organizaciones civiles advirtieron que una medida de esa naturaleza implicaría un retroceso histórico para los derechos políticos de las mujeres, recordando que el voto femenino en México fue reconocido constitucionalmente en 1953.
Tras la ola de críticas, Albarrán aseguró que nunca pretendió retirar el derecho al voto de las mujeres y negó que su planteamiento buscara limitar las libertades ciudadanas.
Hasta el momento no existe ninguna iniciativa presentada ante el Congreso de la Unión para modificar el artículo 35 de la Constitución, por lo que la propuesta permanece únicamente como una postura personal.
No obstante, el episodio volvió a colocar en el centro del debate público la defensa de los derechos políticos y la igualdad ciudadana en México.



